No sé estar en lugares suaves
Reproduzco espinas entumeciendo las partes
La pierna la olvidé
ahora te alojas en el pecho
antes en la garganta.
Reiteró mecanismos y vos solo pareces un lugar más al que quiero huir.
Pero la puerta nunca abrió
Y desde el primer día
Me acurrucó en la entrada pensando si la abrirás, otra vez
el desvarío de una mente enfrentada a su cuero
desvencijadas las brújulas
llego otra vez como moribundo que se entrega a manos
Que se mueven
por la compasión momentánea.
Abierta la llaga aumenta como la podredumbre un grado más por elevación
No sé quererme
Y me lo devuelvo una noche más frente al papel.