Registro fragmentos de la sensibilidad
para desgranar en mi cerebro
la frialdad a la que me redujo
la indiferencia
Hacemos el juego del espejo
escondidas como juegos de niñas
todo como ahora es un despliegue en ausencia de otros ojos.
dejo registros visuales
de las marcas de la piel que se van desguazando
desangrando
que se transforma
achicharrandose
cuento los lunares mientras la carne se hunde. Los enumero y arropo en la mente de la niña
que espera a veces una caricia.
La historia me desdobla
pero también los procesos etarios.
Se quebró el.prisma.todo.astillado.es.puracontinuidad.
presente-futuro-pasado
se alzan sobre lo que queda
y me aplastan.
Los tiempos se aceleran y se superponen en el cemento que nos rodea
la batalla verde se camufla entre la guerra que se volvió cruda y adorna el paisaje con mantas de volúmen abajo el resguardo de algún techo.
Y yo solo veo
a través de los auriculares
como es que una respiración desconocida espera que la oscuridad pueda camuflar los pies
si se llegará a acercar el oficial.
. Nuestros diarios, de romances y de la mirada lateral del mundo, me cansaron, aunque lo sigo inscribiendo en la cotidianeidad. Como mujer q...