Es como un río
no sé hasta donde me dejará
llegar.
Tiemblan mis oídos
con otros gritos
el pulso de la voz
metido
Incrustado en la historia
el punto exacto. El Cronos
habla del Kairós,
José y su percepción del evento
este
las palabras se sacuden con la intensidad propia de su tiempo
con la boca cansada
mi cuerpo en silencio
se presta de otras voces
agitadas
para gritar doble.
Se escama
se vuelve a partir
yo solo me contraigo
temo secarme en el intento de hacer que este río explique lo que sale por el cuerpo
Me arropo entre los despojos
Entre lo que queda del movimiento
En el hueco en qué me encuentro
solo se cierra el tracto se endurecen las manos y pierdo el control
Cataratas de silencios ahogados
se hizo chiquito mi cuerpo
en la espera de un recuerdo dulce que no existe
en la memoria
Un pedaleo más
y llego al paquete de galletitas
que tiene ese que cruza apurado
tiene una camisa
de que trabaja ya la gente que tiene camisa?
tiene una cara de gil
pero usa camisa.
Eso significa
que de base el paquete de galletitas
anda saldado.
la camisa tiene su propio calendario
tiene días "hábiles"
mis rodillas muestran serlo
sin circuito que corte en la continuidad
de los días y los climas
el sedimento pesado
que arrastra
la rueda en la ciudad
siempre se arranca
se emparcha
se sigue otra vez
comer es un problema
que se reduce a harinas que tapen
el sueño
para aguantar
la ronda nueva
que toca.
quien se cansa y quien puede hacerlo
quien come lo que come
ya nos cuesta hasta pensar.
Cuál es la sensibilidad que nos atraviesa como época
ser entendidos en los tiempos históricos para pulsar y contraer de las entrañas
las subversiones del presente.
Me mezclo entre la gente
que es masa
pero atomizada en cada músculo de lucha que se acumula en los poros
del dolor
cuánto puede cargar un cuerpo?
fibras de múltiples tretas nos componen los músculos que dejan de irrigar
se contraen
y se endurecen.
A veces se deja vencer entre los suyos
sabiendo que alguien en la trinchera
vela por si.
construir un más allá
nos dio una longitud
que no importa que hagan
corre por la sangre de los nuevos
la acumulación de despojo y de rabia
Mientras las articulaciones se contraen
esos pañuelos y ese bastón que comienza a
llevarnos cada uno de sus hálitos de vida
sigue pulsando en nuestros cuerpos, implantados por la historia
en el seno de su dolor
la rebeldía
de la transformación.
La fuerza de la memoria se cala entre los cartílagos
el cuerpo testimonial
que se inscribe en cada poema de Gelman
retorciendonos.
Niegan nuestros huesos encontrados por partes
y los sueños desgarrados
que conservan
los cuerpos que aún
nos faltan.
El peso de la confirmación de las repeticiones
violaciones
torturas
que insisten en traer a la actualidad la misma cara
con el aroma al horror
que pincha cada hueso que nos arma.
cómo se postula el silencio?
con qué manos se carga tanto no dicho?
a veces creo que es como una capa más pesada
grisácea
y nebulosa
que se deposita en un hueco
maso menos dónde el pecho
bloqueando
O aireando la voz.
La potencia se amansa frente a tanto superpuesto
camina por las tripas
hasta llegar al cerebro
todo se irriga
y la fuerza para correr
vuelve.
. Nuestros diarios, de romances y de la mirada lateral del mundo, me cansaron, aunque lo sigo inscribiendo en la cotidianeidad. Como mujer q...