jueves, 20 de junio de 2024

 Quien sabe lo que te acerca y te contrae


 Quise ser la escribiente

que camina en la lateralidad de un recuerdo acumulado en las capas de piel que no siempre son perceptibles a la mirada.

"no miro nada .... casi nada"


Extender y presionar

la carne que todavía se hunde

aunque acompañe a los huesos 

se pega a sus costados

desgarra a cada hilo una conversación 

más 

que caerá  finalmente en el segundo muerto del otro lado del río 

dónde también 

se pierda de vista.

martes, 18 de junio de 2024

 La pregunta por él 

era la pregunta por todos 

cómo comprenderlos y luego supe que todo el pensamiento se apiló 

 La acción corresponde a nuestras manos

la de ellos duda y se contrae 

frente a cualquier estímulo.

La crueldad vuelve y es la lengua que hablan desde las entrañas. 

El recuerdo torcido

 se ancla y rompe un pedazo de la carne. 

Que  ya no sabe ni que desear. 


lunes, 17 de junio de 2024

viernes, 7 de junio de 2024

 El dolor se tradujo 

en rabia 

y agito las agujas

endurecidas del tiempo de oxidación 

 La suciedad signada 

al desprecio

La eterna lectura que es imposible descifrar. 

me hice experta en leer los cuerpos, los gestos, cada dactileo del ojo como secuela de un desprecio más. 

Las redes se quiebran ante una imágen 

desfigurada

ensombrecida

risueña con la risa de la muerte

Cayendo sobre 

sus caras.

sábado, 1 de junio de 2024

 Todo es un mapa ahora 

puedo colocar en una mesa examinadora

la cantidad de palabras correspondientes a cada historia. Micro anécdota. La cosa se vuelve difusa. Religiones comparadas se entrecruzan entre la pasión y la réplica de la letra de otro para digitarte la vida. Su cabeza se expande en consonancia con la necesidad no encuentro otra palabra. La pienso..la armo en el cerebro con rigurosidad. Pero es eso/la necesidad de desarmarlo todo y armarlo. O más bien para pensar en otro tipo de mecanismo de traducción además del fuego. 

La carne se hunde y el minutero obtiene otro pulso. Se congestiona, presiona el contador hasta el punto de parecer reducirnos al máximo para volver a expandirse como a modo de implosión. La nueva forma de mi ansiedad se aloja en las piernas y en las manos. 

 Me quedo pensando lateralmente

la necesidad

el despegue

la ceguera.

Acostumbrada a la frialdad 

me volví torpe y dejo rastros nuevamente del desliz 

el derrotero de mi dulzura cae al vacío 

destilado de dolor y calma

profundidad del pensamiento en posiciones concretas. 

Ciclos cavernosos mientras suena vientito de Tucumán 

se enredan en esos rulos que les devuelve la fortaleza concreta del desarraigo. 

Condiciones imaginarias de una gata vieja. 

No entiendo bien, si me acostumbré a esta mirada que nunca se llena de mi imágen.


Gobierna Milei y la literalidad y la banalidad retumba en el imaginario de todos

. Nuestros diarios, de romances y de la mirada lateral del mundo, me cansaron, aunque lo sigo inscribiendo en la cotidianeidad. Como mujer q...