La montaña calma
Porque la sociedad lastima
Lo que hemos hecho con nosotros es el problema
no tiene ni principio ni final
Cómo develarse, si no es posible aproximar la fisura.
Son escamas,
Durezas sobre carne viva.
Solo se lleva,
Recubre mis órganos una vaporosidad densa
Que ni los vientos más potentes la disipan
No hay nombre, que pueda captar la profundidad de los eventos
Nos hacemos de banalidades para olvidar lo que duele y buscamos en lugares inhóspitos
El cariño que nos falta.
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