Cuando rozas la profundidad con los dedos
Las aguas se vuelven turbias
Denso todo lo que gira
Me acostumbro a estar retraída.
Me caen de los ojos las espinas.
Escarchada la piel
corroe los recuerdos e incorpora los rechazos que acumula
Todo lo que ves terso a lo lejos
Se desgrana en las manos
Cómo estatua de sal
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