Vi tu cara al reflejo de la tarde
Y simplemente tuve que desplegar los ojos hacia el piso.
Los tuyos son como
La línea del cambio de estado del cielo
Cuando los colores se funden y en el ocaso esa sonrisa también es infinita.
En el recorrido de los surcos de tu cara inmortal
Algo se quedó trabado en la idea de tu piel
Resbalando entre mis labios
En mi cerebro todo se escapó de la consciencia
Y desde ese día
todas las veces que pensé
Apareciste en mis sueños despierta
No lo hago mucho
Pero el deseo a veces quema
Y confunde como los sueños
Que a la mañana
Nos dejan.
Yo, solo tengo un cuerpo
Desintegrandose
las palabras no alcanzan
Y lo entendí
cuando pude saber de las profundidades de las que están compuestos los efectos imantados
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