jueves, 16 de noviembre de 2023

 Quizá me retire de todos los lugares

lo suave se volvió dureza encastrada en historia ajena un silencio de lo abstracto dejándome en un hueco de pulsión rechazo y soledad en un cocktail de media tarde 

No hay nada que entre en mi boca

La dureza de todo

El hambre de nada

Cerca de fundirme

En la catarata del día como el tren y su hora intensa en qué todos los ojos se traban al infinito con caras de dormidos. Pensando que hay que seguir preso  de la maquinaria que nos conduce con hilos de cera.

Se arrastra el lloro en los rincones con cuerpos ajenos que ni me conocen ni les importo.


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