Horas parias
los calzados comienzan a romperse
Nauseabuntes de todos los metros y colores
la calle es la vidriera a la que hay mucha gente no aguanta sostenerle la mirada
. Nuestros diarios, de romances y de la mirada lateral del mundo, me cansaron, aunque lo sigo inscribiendo en la cotidianeidad. Como mujer q...
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