Los cuerpos se forman de fragmentos, aluviones, torbellinos de electricidades
que no responden a variables definidas ni coordinadas,
hacerlas saltar a pesar del contexto,
hacerlas estallar
quebrar el modo en que se construyen los argumentos y las conexiones.
Hacer efectos en rincones olvidados del mundo
abrir la vista a las vidas boceteadas que nos regalan historias a la vuelta de la esquina.
Todo estalla afuera
y adentro se busca provocar el incendio más feroz
organizando las partes
haciendo responder a cada músculo tras un objetivo
morir en el modo
posible
de la resurrección anónima
de un rato perdido en la clandestinidad.
Hecho para la literatura que nos gusta
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